¿Qué tan recomendables son las relaciones de noviazgo dentro del grupo?


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    ¿Qué tan recomendables son las relaciones de noviazgo dentro del grupo?



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Son recomendables las relaciones sanas.

En general, una relación sana se caracteriza por la presencia de respeto, confianza, comunicación, habilidades para resolver conflictos, independencia, igualdad, seguridad, apoyo, empatía y diversión. Junto a esto, podemos pensar en otros aspectos que deberán ser tomados en cuenta para decir si es recomendable o no que dos personas inicien una relación de noviazgo. Por ejemplo, la edad o etapa de la vida de uno o ambos: como dice Salomón, no despertar al amor antes de tiempo (Cantar de los Cantares 2:7); también es importante la estabilidad emocional, la compatibilidad de los planes a futuro de ambos, la visión que tengan acerca del matrimonio, etc.

Nos atreveríamos a decir que no son recomendables las relaciones de noviazgo entre adolescentes o adultos inmaduros, sin amor propio, sin metas ni objetivos, sin visión clara de lo que quieren para sus vidas, sin valor para estar solteros y que definen su felicidad en función de alguien más, etc. Podríamos aconsejarles que esperen y mientras tanto trabajen en sí mismos para estar mejor preparados para iniciar una relación.

Tomando en cuenta lo anterior, el que estas personas sean del mismo equipo de alabanza parece ser irrelevante como predictor de éxito o fracaso de la relación de noviazgo.

Si las personas se gustan y están listas para ser novios y son parte del mismo equipo, fantástico. Podrán verse seguido, realizar una actividad significativa en conjunto, apoyarse y alentarse a mejorar, etc. pero también podrían hacerlo aunque no sean parte del mismo equipo. Si las personas no están listas para ser novios y por alguna razón no son compatibles, el hecho de que sean del mismo equipo no creo que empeore la situación. La relación probablemente fracasará pero será por otros motivos.

Con todo y eso, aún cuando sea evidente a todas luces (o no) que la relación no conviene, si tienen permiso de sus padres, o si ya son lo suficientemente mayores como para no requerir permiso de sus padres, creo que nadie más debería decidir por ellos, teniendo en cuenta que la elección de la pareja es una de las decisiones más importantes en la vida. Si bien es cierto, el aconsejar es un acto de amor y escuchar consejo es una señal de sabiduría (Hebreos 3:13; Proverbios 12:15), de ahí a decidir por ellos hay una gran brecha.

Creo que subyacente a la pregunta puede estar el temor de que se descuide el privilegio por atender los compromisos con la pareja, o que hayan distracciones durante el ensayo o temas similares.
     Si no se ama al Señor y no hay un verdadero compromiso con el equipo, el privilegio puede descuidarse aunque la pareja pertenezca a otro equipo o incluso a otra iglesia.
     Para evitar distracciones durante los ensayos, deben establecerse reglas claras de conducta y que los líderes velen porque se respeten, con la firme aplicación de las consecuencias lógicas previamente establecidas cuando se rompan.

Puede ser también que haya temor por la incomodidad que puede surgir en el grupo si la relación no tiene éxito y se rompe.
     La Biblia nos manda a ser empáticos, es decir, ponernos en el lugar del otro y compartir su dolor (Romanos 12:15; Job 2:11; Job 30:25; Eclesiastés 3:4; Hebreos 13:3). Si uno o ambos están sufriendo luego de la ruptura, queda mostrar empatía sincera hacia ellos, igual que si hubieran roto una relación con alguien fuera del equipo de alabanza. Con todo esto, para cuidar la dinámica del grupo será importante:
     Indagar sobre los detalles solo si hay una amistad cercana
     Mantenerse imparciales, es decir, sin tomar partida por uno u otro
     Mantener las conversaciones o reuniones girando en torno a otros temas
     Dejar que ellos decidan si quieren hablarlo frente a todo el equipo
     Si el dolor o el sufrimiento llega a afectar de manera importante el desempeño de alguno, darle la oportunidad de tomarse un tiempo sin servir puede ser una medida prudente.
Sobre todo, lo más importante es actuar como espirituales, evitando los chismes y rumores (Proverbios 15:4; 11:13; Efesios 4:29).


     ¿Por qué casi siempre la hija del pastor se casa con uno de los de alabanza?

No sé.



Daniela Vásquez
Lic. Psicología.
Ministerios Ebenezer Tegucigalpa.